SUEÑOS DE SANTOS GUERRA


Simplemente apoteósica..........es la única palabra con que puedo describir la exposición de José Santos Guerra de ayer. Fue nuevamente un shock visual letal, como la primera vez en “Stuart”. En la entrada había varias pinturas de pequeño formato que te invitaban a un viaje especial, con olor a barniz fresco y personajes de cuentos. A medida que te acercabas al hall central, los formatos empezaban a ser más grandes y los colores mas fuertes y brillantes. Los personajes se arremolinaban en mi cabeza, haciéndome incluso ver algunos de mis personajes reflejados allí. En el hall central estaba los más grandes y coloridos, no podías evitar sonreir al ver tanta belleza.
Santos no había llegado y yo estaba nerviosa, sabía que tendría que hablarle y decirle todo lo que le admiraba.
Una vez allí, fue el mismo que con su calidez y amabilidad de siempre, se acercó y me saludó. Conversamos mucho, estuve casi 2 horas allí. No sentía hambre, frío ni calor, hasta el cansancio había desaparecido. Entonces entendí que estaba en mi mundo, pero no en el mundo de la gente que fue a la exposición, sino que mi mundo eran los cuadros de Santos. El crea mi mundo, el alimenta mi alma...solo quiero pintar.




