la belleza de sentir

viernes, marzo 16, 2007


Debo reconocer que atrás quedaron los tiempos del pesado y huraño Roger Waters, que a pesar de que el paso de los años solo le han quitado un poco de vos, ahora hace gala de una simpatía y afabilidad que perturban.
El espectáculo del 14 de marzo en el Nacional fue notable. Una banda de lujo, que nos hacía sentir que Pink Floyd estaba ahí. Era sólo cosa de cerrar los ojos y debo confesar que lo hice más de una vez.
Solo dar las gracias a Waters, por no olvidar a sus fans Chilenos, a la gente que ama y disfruta de Pink Floyd como ninguna otra cosa en la vida. Agradecer también sus gestos de delicadeza, su carisma incipiente y el cariño que entrego a todos sus admiradores. Pero por sobre todo gracias por la performance del 14 de marzo, que nos dejó colapsando a muchos y en especial a mi en canciones como: Set The Controls, Confortably Numb, Breath in the Air...y por que no confesar que hasta me gustó más de la cuenta Perfec Sence jaja.

miércoles, marzo 14, 2007

PERDÍ EL NORTE


Estaba haciendo un autoanálisis bien somero de mi vida este último tiempo y llegué a una conclusión súper simple pero bastante fuerte a la vez: perdí mi norte.
Creo que en mi vida se ha producido un antes y un después, y en este después en que me encuentro, como que estoy dando vueltas en circulo( me gustó la frasecita jeje). Parece que perdí mi norte , o como vulgarmente se dice” no se para donde va la micro”.
Emocionalmente estoy bien, salvo algunas graves inseguridades y sentimientos de culpa que me he tenido que bancar (profundizado por las personas que han hecho de mi vida un tema tabú), pero no tengo un horizonte hacia donde mirar. La caída de mi paradigma fue magnánima y creo que solo veo nubes en el cielo.
No es difícil darse cuenta de que algo me pasa, de que mis motivaciones ya no son las mismas y que si ni en mi vida personal tengo la brújula bien calibrada, menos voy a tener clara mi vida profesional.
Puedo parecer algo pesimista, yo diría que es más bien nostalgia. Sí....nostalgia de aquella época en que creía tener tan claro todo y sabía perfectamente hacia dónde iba , con quién y para qué. Ahora no hay más que ilusiones, vagas expectativas y altas esperanzas en que este proceso no será tan largo como para hacerme deprimir.